La joven paquistaní que fue víctima de abuso sexual y se prendió fuego a sí misma en protesta por un informe de la policía que permitió a uno de sus presuntos violadores obtener la libertad bajo fianza, murió hoy a causa de sus heridas.
Autoridades paquistaníes informaron que Amina Bibi, de 18 años, sucumbió a sus heridas la mañana de este viernes, un día después de que se inmoló frente a la comisaría de policía de Bet Mir Hazar, localidad del estado de Punjab, en el este de Pakistán.
Bibi denunció haber sido atacada por varios hombres y la policía detuvo al único sospechoso identificado; sin embargo, con base en los resultados de la investigación fue puesto en libertad bajo fianza la víspera, argumentando falta de pruebas suficientes.
Tras conocer la liberación, la denunciante acudió a la comisaría para presentar una protesta contra el informe, más tarde regresó y frente al lugar roció su ropa con gasolina y se prendió fuego, de acuerdo con reportes del diario local The Dawn.
La mujer, quien estaba acompañada por su hermano menor, fue trasladada al Hospital Civil de Jatoi, pero debido a la gravedad de sus lesiones la transfirieron al nosocomio de Multan, donde se le reportó en estado crítico, con quemaduras en el 80% de su cuerpo.
Según el periódico, el sospechoso fue detenido de nueva cuenta este viernes, así como el oficial que estuvo a cargo de la investigación, por orden de un juez, quien solicitó un nuevo informe del incidente.
Bibi había salido de la escuela y regresaba a su casa, el pasado 5 de enero, cuando el acusado y otros cuatro hombres la agredieron sexualmente en una zona apartada.