Santiago. Miles de personas retornaban a sus hogares la mañana del miércoles tras ser desalojadas luego de un potente terremoto y tsunami que sacudieron el norte de Chile, mientras el amanecer develaba la magnitud de los daños en una zona declarada en estado de catástrofe.
La presidenta Michelle Bachelet viajaba a la región afectada para evaluar en terreno las consecuencias del desastre natural, que dejó al menos seis muertos y causó derrumbes en rutas e inundaciones en el borde costero, además de algunos incendios acotados.
Imágenes de televisión mostraron vías bloqueadas por derrumbes, al tiempo que los pobladores retornaban paulatinamente a sus viviendas, algunas con muebles y techos destruidos por el fuerte movimiento.
Autoridades locales dijeron que pequeñas embarcaciones resultaron dañadas por el efecto de la entrada del mar.
El sismo de magnitud 8.2 ocurrió la noche del martes y tuvo su epicentro en el Océano Pacífico a 86 kilómetros al noroeste de la ciudad de Iquique y a unos 20 kilómetros de profundidad, lo que fue seguido por un tsunami de olas menores.
Las autoridades continuaban además las labores de búsqueda de cientos de reclusas de un penal en la ciudad de Iquique que escaparon mientras eran desalojadas debido a la alerta de tsunami.
El desastre evocó el devastador terremoto de magnitud 8.8 y potente tsunami de hace cuatro años que dejaron más de 500 muertos.
Sin embargo, la preparación sísmica del país permitió que las zonas afectadas fueran evacuadas en calma, evitando problemas de orden público y muertes. En meses recientes se habían efectuado simulacros de terremoto y tsunami en la zona.
Aunque el sismo azotó el corazón de la zona minera chilena, la estatal Codelco –la mayor productora de cobre del mundo– dijo que el epicentro estuvo lejos de sus operaciones.
Los trabajadores de Collahuasi, una de las mayores minas de cobre del mundo, fueron evacuados tras el terremoto, aunque el yacimiento no fue afectado por el sismo, dijo un líder sindical. Se esperaba retomar las operaciones en las próximas horas.
El puerto Patache, que sirve a la minera, seguía cerrado la mañana del miércoles hasta que no se realizara una evaluación técnica, dijeron autoridades marítimas.
Algunos analistas estiman que la producción de la industria minera se verá afectada por medidas de evacuación preventiva en faenas y puertos tras el sismo.
Las clases de los colegios fueron suspendidas para esta jornada en espera de una normalización de las actividades en las ciudades del borde costero del norte chileno, mientras que el suministro de energía regresaba paulatinamente en las principales ciudades.
La aerolínea LAN dijo que 23 vuelos de la zona norte fueron suspendidos, lo que había afectado a unos 4 mil 500 pasajeros, pero que la situación se iría normalizando con la reapertura de los terminales aéreos.