MÉXICO, D.F., (proceso.com.mx).- Tras más de tres años de encarcelación y un juicio que empezó el pasado 3 de junio, la coronel Denise Lind, juez del tribunal militar estadounidense de Fort Meade, en Kansas, declaró al soldado Bradley Manning culpable de 17 de 22 cargos por violar a la “ley de espionaje” y por “robo” de informaciones. La sentencia de la corte marcial podría llevar a Bradley Manning a más de 130 años en la cárcel.

En 2010, Manning filtró más de 700 mil documentos clasificados a la organización Wikileaks. Entre éstos, difundió información relativa a las guerras en Irak y Afganistán, a la prisión de Guantánamo así como cables diplomáticos de Estados Unidos.

A pesar de los esfuerzos reiterados del fiscal para sentenciar a Manning por el delito de “ayuda al enemigo” –particularmente a la organización terrorista Al Qaeda–, éste no logró convencer a la juez quién declaró al soldado no culpable de este cargo.

Las autoridades militares detuvieron al analista en información  de inteligencia en mayo de 2010, y en julio de este año imputaron 12 cargos en su contra. El 4 de marzo de 2011 ampliaron el número de cargos a 22, que incluían el de “ayuda al enemigo”, lo que lo implicaba  que una corte marcial pudiera eventualmente condenarlo a la pena de muerte  –opción que habían  descartado los militares—o de una sentencia de cárcel vitalicia sin derecho a sostener comunicación con persona alguna.

El fiscal militar, el Mayor Ashden Fein, trató de convencer a la juez Denise Lind que Manning –según él “traidor”, “anarquista” y “hacker”– filtró información siguiendo las indicaciones de Julian Assange, el fundador de Wikileaks, quien se encuentra  refugiado en la embajada de Ecuador en Londres.

Fein convenció a la juez que Manning, tras un entrenamiento especial, sabía a qué peligros se exponía al robar y difundir esta información y archivos.

La defensa, por su parte, argumentó que el soldado era “humanista”, “joven” e “ingenuo” en el momento de divulgar dicha información clasificada. Aseguró que no pensaba dañar a su país, pero admitió que ello “podía molestar al gobierno”.

También arguyó que Manning no descargó informaciones ultra secretas –a las cuales tenía acceso— sino archivos “SignAct” (“Actividad Significante”) que son informes de guerra clasificados pero a cuales tienen acceso “más de un millón de personas” en el gobierno y el Ejército. Según su abogado, Daniel Croombs, Mannings tomó “grandes precauciones” en la forma de elegir los documentos.

El video “Asesinato Colateral” (Collateral Murder) fue difundido por Wikileaks en abril de 2010. Muestra la masacre de 12 iraquíes por soldados estadunidense desde un helicóptero Apache en 2007. Entre los muertos hubo  dos empleados de la agencia noticiosa Reuters. El gobierno de Estados Unidos afirmó al despacho que ignoraba todo al respecto, hasta que salió el video.

Este miércoles 31 empezará un “mini-juicio” dedicado a reducir la sentencia por mitigación. Sin embargo, se espera que Manning, de 25 años,  quede muchos años en la cárcel.

Según el portal del periódico The Guardian, la Unión Americana de Libertad Civiles denunció al gobierno de Estados Unidos por “buscar a intimidar” los futuros “lanzadores de alertas”.

Amnistía Internacional publicó un comunicado: “Resulta difícil no concluir que el propósito del juicio de Manning era  mandar el mensaje de que el gobierno de Estados Unidos viene por ti”.

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