MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Con la presunción de haber disminuido los indicadores de homicidios en lo que va de la administración, una serie de proyectos anunciados en
diciembre pero que aún no se concretan, la repetición de esquemas de la pasada administración y justificaciones para mantener cerrada la información sobre hechos violentos, el presidente Enrique Peña Nieto encabezó hoy su segundo Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP).
En su discurso, el mandatario celebró la reducción de 20% en los indicadores de homicidio, aunque advirtió que su estrategia de seguridad apenas se ponía en marcha. También festinó que durante estos meses han sido detenidos 62 de los 122 delincuentes más buscados.
En la residencia oficial de Los Pinos, donde se reforzó el operativo de seguridad desde el exterior, el mandatario recibió desde temprano a los gobernadores de los estados, el gabinete de seguridad y algunos dirigentes de organizaciones ciudadanas.
A través de un largo programa, funcionarios, gobernadores surgidos de diferentes partidos, legisladores y dirigentes ciudadanos, elogiaron la estrategia de Peña Nieto y llamaron a aprobar las reformas que en materia penal no han podido aprobarse.
La primera intervención correspondió al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Tanto él como el resto de los funcionarios federales aludieron en su totalidad o en parte, los 13 puntos delineados por Peña Nieto el día de su toma de posesión.
Osorio destacó que siete de los compromisos se han cumplido, específicamente en cuanto a participación ciudadana, una nueva política de coordinación entre órdenes de gobierno, la modificación de la política de comunicación, operación de las coordinaciones regionales, evaluación y control de confianza de policías, creación de unidades antisecuestro y protocolos policiacos, así como la Gendarmería Nacional
Aunque los centros de inteligencia y los grupos antisecuestros no operan pues no tienen presupuesto, la coordinación es por las reuniones entre gobernadores y funcionarios federales y la evaluación es parte de un proyecto calderonista, el funcionario celebró los avances entre los que destacó la nueva política de comunicación.
Para complementarlo, el subsecretario de Normatividad de Medios, Eduardo Sánchez, expresó que implementaron un nuevo modelo de comunicación consistente en dar a la población información que le sea útil, como lo son las estadísticas por los delitos más sentidos por la sociedad.
En esto abundó después el gobernador de Chihuahua, César Duarte, quien sostuvo que basta un hecho violento para que los medios de comunicación provoquen preocupación en la sociedad. Con ello, estados y federación, justificaron esta mañana, la cerrazón informativa en la materia.
Respecto a la Gendarmería Nacional, nada hasta 2014. En su oportunidad, el comisionado nacional de Seguridad Pública, Manuel Mondragón y Kalb, informó también de los avances: en agosto inició la primera generación de la Gendarmería Nacional, que será sólo una unidad de la ya existente Policía Federal, que cuidará caminos, puentes y algunas zonas rurales.
Otro aspecto, éste ideado e impulsado durante el sexenio de Felipe Calderón, fue el relativo al Mando Único en los estados. Como con Calderón, se dijo que todos los gobernadores estaban de acuerdo.
Por su parte, el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, abundó en la necesidad de homologación del Código Penal, un código penal único, que se debe debatir en las cámaras y que cuenta con el apoyo de los gobernadores.
Sesión de conceptos
Los oradores de la sesión del CNSP fueron prolijos en conceptos, aunque los expresaron a modo, conforme a sus inquietudes, reinterpretando acepciones con siglos de tradición.
Como ocurre en otros temas, el gobierno de Peña Nieto dio su propia interpretación de un concepto con larga tradición. Esta vez, fue el turno del federalismo, pues aun cuando el Mando Único es a todas luces una opción centralista, para Murillo Karam es federalista:
“Federar significa unir”, expuso para abundar en la necesidad de un Código Penal Único.
El perredista gobernador de Tabasco, Arturo Núñez, también aportó su noción conceptual. Para él, todo se globaliza, inclusive, “las patologías” delictivas, un vocablo en el que fue insistente y no metafórico.
El CNSP aprobó hoy, por primera vez, la inclusión de miembros permanentes en su consejo a cinco representantes de la sociedad civil. Entre ellos, dos destacaron por su relevancia en el apoyo a la estrategia de seguridad de Felipe Calderón y por haber sido oradores: María Elena Morera y Alejandro Martí.
Nada cambió, excepto el presidente. Para Martí, la decisión de homologar los códigos penales debe aplicarse en otras materias jurídicas y se resolverían problemas del país. Por eso pidió apoyo para Peña Nieto y sus propuestas.
Pero si de conceptos se trata, fue Morera quien dimensionó cómo se avanza en democracia. La mujer expresó que hoy, con su inclusión y las de sus cuatro compañeros al CNSP, se logró un gran avance democrático.
Si acaso fue ella quien imprimió una tímida nota crítica al acto, pues expuso que se tenía que hacer mucho más en materia de seguridad, aunque luego, sus referencias fueron reconvenidas en buena lid por Mondragón.
Junto con Morera y Martí fueron designados consejeros Edna Jaime, Bernardo Treviño y Andrea Amborgi.
En general el acto transcurrió sin sobresaltos y, cuando el panista Guillermo Padrés tomó la palabra, fue para festinar los avances en evaluación y control de confianza, aunque sin decir que esa es la herencia calderonista que quedó pendiente.
Por su parte, el presidente Peña Nieto ocupó la mayor parte de su discurso en mencionar las 13 acciones que dio a conocer en diciembre e informar sobre la reducción de homicidios y la ya mencionada caída de capos, además de asegurar que su gobierno trabaja por un México seguro y en paz.