Colima, México (11 de octubre de 2013).- El subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de Gobernación, Roberto Campa Cifrían, reconoció esta mañana que el sistem
a de justicia en México no funciona, ya que las cárceles sirven para preparar personas que cometan delitos más graves; además de que la policía fue preparada para otra realidad y en ocasiones “ha sido rebasada y en algunos casos penetrada por los grupos delictivos”.
De visita por la entidad, en donde asistió a la “Cuarta Reunión Interinstitucional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia en Colima”, mencionó que el problema de la violencia en el país es multifactorial, tiene que ver tanto con situaciones sociales hasta con la situación geográfica del país y el estado.
Citó que México tiene más de 3 mil kilómetros de frontera con Estados Unidos, la potencia más importante del mundo y principal consumidora de droga, lo que acarrea una serie de complicaciones, principalmente en cuanto al narcotráfico. Y en el caso particular de Colima, abundó, “tiene que ver con la situación geográfica del estado y particularmente del puerto de Manzanillo”, donde diariamente se mueven cientos de contenedores por la entrada y salida de mercancía.
Esta crisis de violencia se explica también a partir de problemas institucionales, añadió el funcionario federal, “tenemos una gran debilidad en algunas instituciones, una policía que fue diseñada para otra realidad, que en ocasiones ha sido rebasada y en algunos casos penetrada por los grupos delictivos que tienen tanta fuerza y presencia”.
“Tenemos un sistema de justicia que está en proceso de transformación, (porque) tampoco corresponde a la realidad. Cárceles que no solamente no sirven para aislar a quienes cometen delito, siguen siendo centros de operación de los delitos y son también preparatorias para delitos cada vez más graves. Hay personas que ingresan con delitos leves y en una especie de puerta giratoria cada vez comete delitos más graves y afectan a la sociedad”, revela Campos Cifrían.
Pero de igual forma, indica que esta violencia que padecemos en el país tiene que ver con factores sociales, factores de riesgos claramente identificados como adicciones y violencia familiar, por lo que hay mucho que trabajar, “no es un asunto fácil”, aclaró al insistir en un punto del porqué se da este escenario de inseguridad:
“Tiene mucho qué ver con nuestra incapacidad como país y sociedad para crear oportunidades para los jóvenes que nos dificulta que el camino de la educación, legalidad y el esfuerzo es el camino para construir (inaudible), y en eso estamos trabajando”, concluyó.