MEXICALI. Los recientes sucesos violentos ocurridos en Baja California, donde se han visto involucrados ministros de la iglesia Católica, habrían motivado que la alta jerarquía eclesiástica tomara la medida precautoria de sacar al Obispo de Mexicali, José Isidro Guerrero Macías, de territorio bajacaliforniano.
Como se recordará, apenas el pasado miércoles fue “levantado”, afuera de su parroquia en Tijuana, el sacerdote Juan Carlos Ackerman Ayón, quien sería rescatado, previa balacera entre policías municipales y delincuentes.
Y la noche de ayer, Antonio Vargas, agente de la Policía Ministerial del Estado, asignado como escolta a Guerrero, fue ejecutado afuera de la casa del máximo jerarca católico de la ciudad.
Por ello, se habría tomado la determinación de sacar a Guerrero de la capital del Estado, mientras la alta jerarquía católica se mantiene en estado de alerta, por los ya señalados acontecimientos.