México DF, octubre 29 de 2013.-Una postura más incluyente y respetuosa de los derechos humanos, es lo que pidieron en un comunicado de prensa los padres y madres de lesbianas y homosexuales que integran el colectivo Familias por la Diversidad Sexual (Fadis), luego de las declaraciones hechas este fin de semana por el Semanario Arquidiocesano de Guadalajara, donde calificó a las personas no heterosexuales como “inestables emocionales”.
El Semanario Arquidiocesano de Guadalajara publicó en su número 873, del domingo pasado, una crítica a la Ley de Libre Convivencia que se discute actualmente en el Congreso de Jalisco, y la cual abriría la puerta a las uniones civiles entre personas del mismo sexo.
La Arquidiócesis señaló en su texto, firmado por Sonia Gabriela Ceja Ramírez, que dicha ley busca resolver la “inestabilidad emocional” que tienen las personas con atracción hacia otras del mismo sexo. Además, calificó esta iniciativa de ley como “innecesaria” al asegurar que “enarbolaría un progreso mal entendido”.
Ante estas declaraciones, integrantes de Fadis elaboraron un comunicado donde, con base en evidencia científica, argumentan en nueve puntos por qué no se debe discriminar a una persona por su orientación sexual; además de que exhortan al Arzobispado de la Arquidiócesis de Guadalajara a comprometerse con la justicia social y los derechos humanos y que respete las diferencias y libertades individuales.
Edgar Ramón Rosales, psicólogo y presidente de Fadis, señaló que la idea del comunicado nació de los mismos padres y madres de familia, con el objetivo de señalar que la inestabilidad emocional de un homosexual no radica en su orientación sexual en sí, sino en los discursos homofóbicos como el que se pudo leer hace unos días en el Semanario Arquidiocesano de la capital tapatía.
“Lo que a los padres les interesa es dar a conocer que la depresión que sufren algunos homosexuales no es por su orientación sexual, sino por toda la discriminación que hay a su alrededor”.
En charla con esta agencia, Rosales recordó que ésta no es la primera vez que líderes religiosos o funcionarios públicos se manifiestan en contra de los grupos de la diversidad sexual. Ya antes lo hizo el anterior arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, así como también el ex gobernador del estado José Emilio González Márquez, quien en un discurso público refirió que le “daban asquito” las relaciones entre personas del mismo sexo.
“El problema es que estos líderes religiosos o políticos, en lugar de fomentar un ambiente de inclusión y respeto a los derechos humanos, lo que promueven es la discriminación”, concluyó el presidente de Fadis.

El texto publicado por el Semanario Arquidiocesano de Guadalajara puede ser consultado en el siguiente enlace::

http://www.semanario.com.mx/ps/2013/10/un-progreso-mal-entendido-y-planteado/

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