
La Fuerza Aérea Venezolana derribó, en su territorio, un avión “incursor”, con la matrícula XB-MGM, cuyo registro oficial es Monterrey y -antes de ser vendido- tenía registrados 8 mil 107 aterrizajes.
El avión Hawker 400-73, matrícula XB-MGM, operaba como taxi aéreo principalmente en Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico y México; en éste último país, aterrizaba frecuentemente en el aeropuerto de Toluca, de acuerdo con información de la Agencia Federal de Aviación de Estados Unidos, donde la aeronave también fue registrada en varias ocasiones.
Según información de Aircraftsalesworld -la cual ya no se encuentra disponible- fue la empresa Projets quien lo vendió.
Al momento de su venta, el Hawker contaba con 10 mil 681 horas de vuelo y 8 mil 107 aterrizajes divididos entre Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico y México.
En la descripción se apunta que el avión contaba con 7 asientos de los cuales 4 eran de lujo, 2 estilo diván y un asiento solo; todos de piel, así como también las paredes interiores estaban cubiertas en piel, el sistema de entretenimiento incluía 3 monitores, DVD-CD, un baño y sección de equipaje, así como acabados en madera fina.
Este jueves, el diario Reforma reveló que con base en el certificado de aeronavegabilidad emitido por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de México, el propietario del avión es Jorge Salazar Ochoa.
El diario menciona que el dueño del avión -de quien no se conocen mayores detalles- tiene registrado un domicilio en el estado mexicano de Colima; sin embargo la base de operaciones del aeroplano está en Monterrey, Nuevo León.
El certificado fue expedido el 31 de octubre de 2013 y tenía vigencia hasta el 30 de octubre de 2014; asimismo, estaba autorizada para realizar transporte privado de pasajeros y su capacidad de transportación era para ocho personas.
Según Aviation-safety, fue puesto a la venta en enero de 2013.