Cuatro cráneos orientados hacia el suroeste, correspondientes a dos individuos masculinos, uno femenino y un cánido, que formaron parte de un tzompantli, fueron algunos de los hallazgos arqueológicos que arrojaron las obras de la Línea 12 del Metro, que se sumaron a las evidencias de asentamientos prehispánicos detectadas: casas habitación, tlecuiles, pisos, canales de piedra y lajas, esculturas, abundante material cerámico y lítico, y un centenar de entierros, en su mayoría de infantes.
Así lo dieron a conocer las arqueólogas María de Jesús Sánchez Vázquez y Georgina Tenango Salgado, de la Dirección de Salvamento Arqueológico (DSA) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), al ofrecer un balance de los descubrimientos realizados de octubre de 2008 a agosto de 2012, a lo largo de 24.5 kilómetros de extensión de dicha línea de transporte subterráneo.
Detalle de uno de los cráneos que formaron parte de un tzompantli

Entierro de adulto con incensario como ofrenda localizado entre en el intertramo de las estaciones Alcancía y Sur 113. Foto DSA-INAH.

Entierro de adulto con ofrenda localizado en el acceso norte de la estación Lomas Estrella. Foto DSA-INAH.

Entierro infantil con ofrenda. Foto DSA-INAH.

Entierro infantil sobre cacaxtle localizado en el intertramo de las estaciones Alcancía y Sur. Foto DSA-INAH.
