“La situación actual del sector energético mundial: Hidrocarburos versus fuentes alternas de energía” fue el título de la conferencia que el profesor investigador del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Miguel Cayetano García Reyes, impartió en la Universidad de Colima en días pasados.
Sus proyectos de investigación versan sobre Geopolítica, la industria petrolera nacional, el medio ambiente y desarrollo sustentable en Rusia y Cuba, así como sobre seguridad nacional.
En entrevista, comentó que la conferencia tuvo como objetivo abrir caminos de investigación para analizar los alcances y las consecuencias de la Reforma Energética Mexicana, “que más bien no es energética sino petrolera”, acotó, para que los estudiantes y profesores tengan ideas sobre lo que están implementando los políticos mexicanos en esta materia.
Señaló que una de las consecuencias de la reforma energética será la marginación de PEMEX ante la entrada de grandes consorcios internacionales: “Pemex se debilitará a un más; la idea de la reforma es, de alguna manera, desaparecer la empresa en un futuro y tener la participación extranjera casi en un cien por ciento, como ocurre en muchos países donde no hay empresas estatales sino puras privadas, tal es lo que intentan con Pemex”.
Explicó que por eso modificaron los artículos de la Constitución Política Mexicana 25, 27 y 28, “para quitarle al Estado el poder de Pemex y abrirlo a la inversión extranjera”.
Cuando las empresas extranjeras estén en México, la renta petrolera desaparecerá para el Gobierno Mexicano, dijo, “y ya no habrá dinero, lo que será una tragedia porque el gobierno mexicano vive de los ingresos petroleros, de los impuestos que le paga Pemex; lo anterior será una de las consecuencias inmediatas más trágicas para este país”.
El problema, indicó, podría solucionarse si las empresas transnacionales que vayan a trabajar en México pagan sus impuestos aquí, “lo que sustituiría los ingresos de Pemex al gobierno, pero no lo creo; entonces, esta reforma afecta la economía mexicana, a Pemex y al sector energético nacional”.
Resaltó que ahora la investigación siguiente consiste en estudiar las consecuencias del ingreso de las transnacionales petroleras al país, con el fin de hacer una prospectiva de la magnitud de este fenómeno.
También México se podrá beneficiar, aclaró: “No todo es tan pesimista como decía, pero tenemos que ver lo que sucederá, analizar, hacer escenarios y no dejar que otros nos digan qué es lo que nos proporcionará o no la reforma energética”.
Miguel Cayetano García dijo que no es cierto que con la reforma energética bajarán los precios del gas, la luz y la gasolina: “Eso es un discurso oficialista totalmente alejado de la realidad. Pero como México es un pueblo desinformado y el académico es un grupo que a veces no se interesa por los detalles, el discurso oficialista logra que todo mundo crea que, efectivamente, ya no pagaremos tanto de gas, luz y gasolina”.
Finalmente, comentó que es tiempo de que la academia se interese en el sector energético ya que es necesario promover la discusión energética en los estados, “porque ahora que hubo la aprobación de la reforma, todos los diputados locales, sin ninguna discusión, levantaron la mano y la probaron”.
Cayetano García ha sido profesor-investigador en el posgrado de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA) en Ticomán, Ciencias de la Tierra del IPN; en el Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM y en El Colegio de México. Actualmente se desempeña como jefe del Departamento de Posgrado en la ESIA-Ticomán.