Japón.- Un sargento de la Policía en Osaka exigía a sus subordinados que le compraran deliciosas hamburguesas como “tributo” para tenerlo contento y así aspirar a mejoras salariales, entre otros beneficios.
La División de Asuntos Internos de la Policía japonesa informa que este glotón llevó a cabo dicho método de extorsión por casi 4 años, desde febrero de 2010 hasta octubre de 2013.
En ocasiones el sargento mandaba a alguno de sus oficiales a comprar más de 15 hamburguesas, donas, nachos y refrescos para todo el personal, pero él no pagaba, obligando a que su subordinado “disparara”.
Finalmente, alguien se atrevió a denunciarlo con los jefes de la Policía, quienes sancionaron al sargento de 40 años de edad. Consciente de su mala acción, el comelón decidió renunciar voluntariamente a su puesto.
Para justificarse, dijo que “sólo hacía lo que hicieron con él cuando recién ingresó a las filas de la Policía”, agregando que le gustaba ver las caras de frustración de los oficiales a su cargo cuando les pedía que le compraran hamburguesas a él o que pagaran la cuenta del almuerzo para todo el equipo.
Trasciende que además de perder su empleo y credibilidad, el sargento ganó unos 15 kilos de peso, pasando de los 73 kg a pesar 88 kg luego de 4 años de pedir estas “mordidas”.