Domingo 9 de febrero de 2014. Las víctimas de abusos sexuales por sacerdotes continúan en su camino hacia la justicia y la reparación para terminar con décadas de impunidad en torno a los crímenes de curas en el mundo. Esta vez, 10 expertos del Comité Contra la Tortura (CAT) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con sede en Ginebra, interrogarán a las autoridades de la Santa Sede el próximo 28 de abril, para determinar si están cumpliendo con dicho tratado internacional.
Los días de impunidad del Vaticano están contados, dice de manera categórica en entrevista con La Jornada, Pamela Spees, abogada del Centro de Derechos Constitucionales (CCR), organización sin fines de lucro, que junto a la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales de Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés) han denunciado al Vaticano ante la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de lesa humanidad y ante la ONU por crímenes sexuales y el encubrimiento de miles de sacerdotes pederastas y desprotección de niños.
Spees es el cerebro legal de la demanda internacional y los informes presentados en la ONU, primero ante el Comité de los Derechos del Niño y ahora ante el Comité Contra la Tortura: El Comité es muy claro: la violación y los distintos tipos de violencia sexual constituyen una forma de tortura, trato cruel e inhumano. El Vaticano ratificó la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, y existe claramente una preocupación de que realmente la Santa Sede esté cumpliendo con ese tratado.