En Monterrey, el ciudadano Juan Raúl Quiñones circulaba en su automóvil cuando observó una escena que le llamó la atención: Un perro estaba tratando de revivir a otro que había sido atropellado.
Como los intentos del perro no cejaban (el perro movía el cuerpo de su compañero como tratando de que reaccionara y comenzara a caminar de nuevo, le ladraba y lamía), sacó y comenzó a grabar la escena.
Horas después colgó el video en su página de Facebook y su video comenzó a viralizarse. Varios de sus contactos le cuestionaron qué pasó con el perro vivo, a lo que respondió que intentó llevárselo consigo pero que no pudo despegarlo de su amigo muerto.
{youtube}1_4dnFIJOR8{/youtube}