Alberta Alcántara y Teresa González son dos indígenas otomíes originarias de Querétaro fueron arrestadas y sentenciadas en 2006 por secuestro y posesión de cocaína acusadas por agentes federales. Salieron libres en el año 2010 por falta de pruebas.
Ahora piden que la PGR se disculpe con ellas y repare el daño que les causaron por haber pasado cuatro años de sus vidas en prisión sin tener culpa alguna, pero la dependencia federal del gobierno mexicano se niega a acatar la orden Suprema Corte de Justicia.
