Colima, México.- En Colima capital hay tres plazas comerciales que ofertan espacios para que empresarios locales desarrollen una empresa, ya sea micro, pequeña o mediana; no obstante, a pesar de contar con estudios de mercado positivos, cada vez son más las que cierran antes de que culmine el primer año de su apertura.
La plaza comercial Zentralia alberga tres empresas nacionales que, junto con el cine, logran que el flujo de clientes a la misma sea constante, siendo los fines de semana los que registran las mejores ventas y los lunes, martes y jueves, los que más bajas registran.
Para Lupita Mondragón, trabajadora de una tienda de artículos de belleza, las rentas en una plaza comercial son altas; sin embargo, al contar con una “buena ubicación, clientes frecuentes, un excelente trato y productos de calidad, puedes alcanzar puntos de venta que te hagan salir adelante, pero sí hemos atravesado crisis, sobre todo cuando sí hay flujo de visitantes, pero no todos compran”.
Al caminar por la plaza se puede apreciar que locales que recientemente se habían instalado, ahora ya lucen cerrados, tal es el caso de la franquicia de hamburguesas Johnny Rockets, de la cadena de cafés Italian Coffe y de diversos negocios pequeños que ante diversas circunstancias han cerrado.
La plaza comercial actualmente cuenta con tres espacios departamentales, 16 locales especializados en venta de ropa, ocho en zapatos, siete de moda y belleza, cinco de entretenimiento, tres en deportes, 10 en diversos giros, dos en nutrición y uno en comidas, además de un área especial en comida rápida con al menos 11 negocios funcionando, sin dejar de lado el Casino de apuestas que también ocupa un espacio en la segunda planta del centro comercial.
Además, en esta zona se cuenta con cinco locales que son rentados por organizaciones y autoridades estatales, federales y municipales.
“El flujo de visitantes es difícil medirlo, sobre todo en fines de semana, pero los días muertos son entre semana”, reconoció María Luisa, una de las tres empleadas de una zapatería, quien reconoció que no todos los que acuden a la plaza hacen compras.
Sobre todo, dijo, si los visitantes no tienen un objetivo de compra, simplemente, “vienen a mirar”.
Desde hace ya un año, se implementó el cobro del servicio de estacionamiento, el cual ha tenido críticas por la deficiencia y complejidad del servicio, y según algunos visitantes entrevistados sí ha mermado en la frecuencia de las visitas a la plaza.
El costo es de 10 pesos mínimo por tres horas de servicio, con un incremento de cinco pesos por hora o fracción posterior a este límite.
A diferencia de esta plaza, el centro comercial San Fernando no cobra el servicio de estacionamiento y aun está en proceso de apertura de locales, luego de una reciente renovación que se hizo al lugar.
En esta plaza próximamente se abrirán salas de cine, que sumados a los diversos giros comerciales y la céntrica ubicación, se visualiza como una opción que podría hacer que peligrara la permanencia de varios negocios en la plaza del norte.
Tal es el caso de la denominada Plaza Country que subsiste aun con el cierre de la cadena departamental Sears, quien cambió su ubicación y cerró, dejando solo unos cuantos negocios buscando mantenerse a flote, gracias a un casino de apuestas y un cine que siguen ubicados en este lugar.