En el artículo 16 de la Ley General de Educación, los diputados de Colima decidieron otorgarle al Ejecutivo estatal, “la facultad para prevenir, atender y erradicar cualquier forma de maltrato físico y/o psicológico entre y hacia los estudiantes”, pero no dejaron propuestas legales.
Colima, México. Avanzada (9 de enero de 2013).- A pesar de que Colima ocupó en el 2011 el primer lugar nacional en la tasa de incidencia de acoso escolar, los diputados colimenses decidieron legislar para que el acoso escolar o bullying “se pueda regular”, pero en las modificaciones legales no se establecen propuestas para la erradicación del problema.
En la sesión de este miércoles 8 de enero, los diputados locales optaron por realizar una serie de adiciones a la Ley General de Educación del Estado y desecharon la propuesta de crear una Ley Estatal, en la cual se establecerían protocolos para atender el bullying.
En estas modificaciones que fueron aprobadas no se establecieron mecanismos o protocolos específicos para inhibir o erradicar el fenómeno del acoso escolar. En el artículo 16 de la Ley General de Educación, los diputados decidieron otorgarle al Ejecutivo estatal, “la facultad para prevenir, atender y erradicar cualquier forma de maltrato físico y/o psicológico entre y hacia los estudiantes”.
Además, se estableció la adición al capítulo IX, que se tituló: De la Seguridad Escolar, que tiene como objetivo: “Pretender regular de manera integral el acoso escolar”.
De igual forma, se señaló que la violencia escolar, en sus modalidades física, verbal o psicológica, sexual o cibernética, deberá considerarse como indisciplina, pero no se especificaron las acciones que se tendrán que seguir para atender a las víctimas de acoso escolar y a los agresores.
En el artículo 90 de la ley se agrega la obligación, para padres y tutores, de promover en el hogar la cultura de la convivencia, respeto y tolerancia escolar y participar en actividades contra el bullying, pero no se especifica quién las realizará, cuándo y en qué lugares.
En otro apartado de dicha ley se explica que: “Cuando maestros y directivos detecten alumnos con conductas de indisciplina escolar que consideren anómalas o extraordinarias en razón de sus circunstancias, deberán canalizarlos a los servicios de salud correspondientes”.
Además se estableció que cada centro escolar deberá emitir su propio reglamento, “con base en las reglas de conducta dictadas por la autoridad educativa correspondiente”.
En otro punto se señaló que: “Cuando lo solicite el padre o tutor de la víctima de violencia y un especialista así lo recomiende, podrá trasladarse a dicho alumno a otra institución educativa”.
Por último, los diputados locales aprobaron que las autoridades educativas generen actividades de capacitación u orientación al personal docente y de apoyo, para la prevención y atención de la violencia escolar.
En el 2011 se informó que Colima ocupó el primer lugar nacional en la tasa de incidencia de acoso escolar entre los niños de educación primaria, y el segundo sitio entre los de nivel secundaria.