Ciudad de México, 21 de enero (SinEmbargo/EFE/Notimex).– Tanto los abogados de la defensa como instituciones públicas, entidades de derechos humanos, usuarios de redes
sociales y paisanos de Edgar Tamayo Arias piden que el estado de Texas revise la condena del mexicano, que será ejecutado mañana, miércoles.
Sus derechos como ciudadano extranjero en EU y su leve discapacidad intelectual explican las peticiones para aplazar la ejecución, revisar el proceso judicial que le condenó a muerte e intentar conseguir que la pena se rebaje a cadena perpetua.
Max Alberto Diener Sala, consultor jurídico de la Cancillería Mexicana afirmó que existe una posibilidad jurídica para que la corte de Texas suspenda la ejecución de Edgar Tamayo. Señaló que el Gobernador de Texas, Rick Perry, tiene esa facultrad de dar la orden para cancelar la sentencia “hasta el último segundo”.
Con respecto a la reciente atención que han prestado las autoridades mexicanas sobre la ejecución del mexicano, Tamayo escribió en una carta dada a conocer ayer. “!No quiero que meta mano el mentado Consulado!, la verdad, que esta gente me decepciona […] son puras pinches mentiras con esa gente [del Consultado] y la S.R.E. [Secretaría de Relaciones Exteriores de México no hacen nada y tampoco los de D.H… nunca hicieron nada”.
Tamayo indica que: “Por eso no quiero que metan mano en nada. Siempre que un paisano va ser ejecutado, siempre quieren quedar bien ante la cámaras para verse bien con el gobierno de México y los paisanos. ¡No quiero que me usen! Y claro que ya se los dije”. Por su parte, Hector Tamayo reiteró la inocencia de su hijo y afirmó que se siente tranquilo a pesar de que mañana se llevara a cabo la ejecución.
“Nosotros estamos sintiendo lo peor”, confesó en entrevista con Radio Fórmula. “Es injusto lo que quieren hacerle sabiendo bien que él no fue el culpable, no fue el que mató al policía. Él nunca dijo que mató y además no fue auxiliado por el consulado ni todas esas personas que deben estar cuando cometen algún delito”, declaró.
El padre de Edgar dijo que lo verá por última vez mañana por la mañana y que en el encuentro estarán presentes las dos hijas de Edgar Tamayo. El mexicano le dijo a sus padres que permanece tranquilo y les pidió que sean fuerte. “Dios tiene la última palabra”, dijo Tamayo a su padre.
A la par, habitantes del municipio Miacatlán, de donde Tamayo es oriundo, arribaron este martes a Cuernavaca para iniciar una marcha en solidaridad con él. Los inconformes iniciaron su protesta cerca de las 13:00 horas en la Iglesia del Calvario hacia el zócalo de la capital del estado en busca de un milagro que eche abajo la pena de muerte, a la que está sentenciado el morelense. Portando la bandera de México como estandarte y decenas de cartulinas con exhortos a la autoridad estadunidense, los marchistas iniciaron su camino lanzando consignas en contra de esta “barbarie”. “Señor Gobernador, No a la pena de muerte, Dios nos da la vida y el no la quita”, entre otras.