Un graznido largo e intenso fue el que emitió una madre pingüino emperador al darse cuenta que su cría había muerto congelada. En su intento desesperado por salvar a su pequeño, la madre pingüino busca darle calor a su cría acercándola a su cuerpo y tratando de despertarlo con su pico, pero ya es inútil.

 

El dolor de la madre fue tal que otro pingüino se acercó a ella para intentar consolarla.

 

Esta escena fue captada durante el rodaje del nuevo documental de la BBC sobre la vida de los pingüinos emperadores.

 

 

 

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