Colima, México (28 de febrero de 2014).- Ante la falta de recursos y creatividad, el presidente municipal de Colima, Federico Rangel Lozano, tiene que aprovechar las obras que realizan los gobiernos estatal y federal para aparecer en la foto, ya que no hay grandes obras realizadas por parte del Ayuntamiento. Por el contrario, la ciudad está muy descuidada, esto se puede apreciar en los rebasados camellones de la avenida Felipe Sevilla y las calles en mal estado de las colonias.
Así lo considera el representante de la sociedad civil, Mario García Solórzano, quien recuerda que esta situación de falta de obras ha estado afectando a los capitalinos, “realmente no hay obra pública ni servicios que beneficien al grueso de la población”, mantiene.
“Puede haber obras de relumbrón que benefician a los más ricos del municipio, de la zona norte donde están adoquinadas las calles, con huellas de rodamiento, bien empedradas, algunas bien pavimentadas. Pero no son ellos los que viven solamente en Colima, aquí hay un gran número, quizá el 75, 80 por ciento, de más escasos recursos que no está siendo atendida por la autoridad municipal.
El presidente del Colegio de Abogados Penalistas en el Estado Colima expone que el lema para esta administración municipal priista debería de ser “con más y peores resultados” para la ciudadanía, “es el lema que debería de usar Federico Rangel”, pondera al mencionar que éste ofrece camellones destruidos, calles sucias, montones de basura por donde quiera.
Hay dos escenarios, añade: “Colima el de los ricos, el de los políticos pudientes; y el otro que está por los suelos, que es un basurero y que presume el que se dice mejor alcalde del país, es para dar vergüenza que estén cantando sobre algo que no existe”.
LAS OBRAS DE OTROS
García Solórzano añade que ante la falta de obras el alcalde se ha estado “colgando” otras obras, por lo que hay que desenmascarar esta situación, incita, “como representante de la sociedad civil nos damos cuenta que muchos de los planteamientos y promesas se está enchalecando pero que no son obras del ayuntamiento, sino de los gobiernos estatal y federal, como la remodelación de los mercados”.
Sin embargo el gobierno del estado no puede estar haciendo las obras que le corresponde al presidente municipal, señala al citar que en el caso de la remodelación de los mercados lo está haciendo, “y en muchas otras obras se agarran de ahí. Está también la repavimentación de las calles, que no es del ayuntamiento, es del estado, pero el alcalde las toma como propias”.
Por eso no pudo informar nada el alcalde de Colima en su primer informe, recuerda, “por eso duró casi una hora de puros agradecimiento y obras de relumbrón. No podía decir que hay camellones desaparecidos en las avenidas de nuestra ciudad, como el de Sevilla del Río, que está totalmente sumergido, que se los tragó el pavimento. Y otros camellones están destruidos”.
Finalmente Mario García concluye que quienes circulan por la ciudad en su vehículo pueden ver “con tristeza que ante la miopía y falta de ingenio y de una verdadera movilidad ciudadana, vemos que el director de Tránsito (José Ramón Valdovinos), como es una autoridad administrativa, para él es muy fácil andar cerrando calles y genera un caos terrible. Actúa con torpeza, no da una solución. Hay semáforos y boyas que no se ocupan, que por el contrario han causado problemas”.