**Tras fracasar en su intento porque los comuneros se retirara, el secretario de Gobierno, Rogelio Sánchez, ordenó a decenas de policías intervenir, dejando menores, mujeres y adultos mayores agredidos **”Nosotros no traíamos armas, ni siquiera piedras como para ejercieran esa fuerza”, refiere Martín Santos **”Mientras nosotros cuidamos el agua que se toma el gobernador, su familia y todos los funcionarios, él nos manda golpear, no es justo”, dice otra de las habitantes.

 

Colima, México (13 de marzo de 2014).- Con casco, protectores y macanas, alrededor de 150 elementos de seguridad -algunos uniformados y otros vestidos de civiles-, comenzaron a avanzar hacia donde estaban los habitantes de Zaculapan. 

Eran las cinco de la tarde cuando comenzaron a llegar acompañados de al menos seis camionetas de la policía estatal y un tanque negro que se imponía en la escena. Los comuneros traban de resistir, pero mientras más avanzaba el contingente de gendarmes eran más violentados.

“Llegaron en una formación con un vehículo tipo búnker por el frente. Estaba el grupo de habitantes esperando el diálogo, pero sin decir nada los elementos de seguridad comenzaron a avanzar, a empujar a la gente, llevándose a niños, mujeres entre los pies. Estaban los niños llorando”, recuerda José Martín Santos Peña.

Sostiene que los policías comenzaron a entrar sin tener consideración de las mujeres de la tercera edad que estaban protestando. “Nosotros no traíamos armas, ni siquiera piedras como para ejercieran esa fuerza. Entraron a las instalaciones y antes estuvieron forcejeando las puerta hasta que aventaron a las mujeres que la tenían cerrada”.

Luego de que los elementos lograron hacer a un lado a los comuneros y entrar a las instalaciones de Ciapacov, el director operativo de la comisión de agua potable encendió las bombas. Atrás quedó gente golpeada, entre ellos menores de edad y adultos mayores.

 

RESPUESTA DE RUEDA: AGRESIONES

El incidente se dio luego de que el secretario de Gobierno, Rogelio Rueda Sánchez, quien asistió al lugar; no logró convencer a los pobladores de que se retiraran del lugar. Jesús Santos, uno de los líderes de la comunidad indígena, fue quien platicó directamente con el funcionario estatal, y platica para Avanzada la poca cordura e insensibilidad que tuvo.

“Quería que nos fuéramos, estuvo dando órdenes de que despejáramos el área. No vino dispuesto a negociar, él vino dispuesto a dar órdenes, a que se hiciera su voluntad. La única negociación que condicionaba es que nos fuéramos y que iba a hablar con el gobernador, pero nunca dio una respuesta positiva”.

Esta es la repuesta que da, dice el comunero al señalar a todos los pobladores presentes, quienes con cara de tristeza e indignación reprochan la actitud que ha tenido tanto el gobierno del estado como todas las autoridades. “Mientras nosotros cuidamos el agua que se toma el gobernador, su familia y todos los ciudadanos, él nos manda golpear, no es justo”, recrimina una de las mujeres mayores presentes.

Jesús Santos añade que Rogelio Rueda les comentó que el lugar estaba expropiado, “que no era tierra de nosotros, pero nosotros tenemos otro veredicto”, mismo que estarán presentando en una demanda que presenten ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. 

“Nos decía que iba a hablar con los del RAN, pero era todo, que quería que nos fuéramos porque ya se estaba quitando el agua. Nosotros le dijimos que también tenemos niños, hermanas, familias, que estamos pasando por dificultades y ellos no nos hacen caso. Esto está pasando porque no cumplieron su palabra todos los representantes de las diferentes instituciones”.

“Vinieron el sábado y se fueron convencidos de que teníamos la razón, pero a al hora que se fueron nosdieron la espalda”. 

 

CONTINUARÁ LA DEFENSA CIVIL

Varios de los habitantes del poblado de Zacualpan pasarán esta noche afuera del equipo de bombeo de agua potable, estarán ahí a la espera de una respuesta de las autoridades. Llevarán documentos al Registro Agrario Nacional (RAN), pero si la respuesta no es positiva, estarán realizando diferentes actividades pacíficas por la defensa del agua.

El líder de los comuneros convoca a la gente de Colima y Villa de Álvarez a que los acompañen a protestar, “porque ellos también saldrán afectados si se instala la mina porque se va a contaminar el agua que les llega del manantial”.

“Rogelio Rueda dijo que iba a tomar las medidas que debería de tomar, y las medidas que tomó fue agredir a los niños, a las mujeres, como si fueran animales. Los golpearon, hay heridos de la cabeza, porque se dejaron venir todos los policías, nos empujaron”.

“Hay ppersonas que resultaron con golpes, algunas se cayeron entre las piedras luego de ser aventadas y otras con algunos rasguños, otras incluso fueron pisoteadas por los mismos elementos. Les gritaban que si era para eso que les habían pagado, para que golpearan a civiles cuando se ejercía una simple protesta pacífica”, concluye Jesús Santos. 

Finalmente los habitantes de la comunidad indígena hicieron un llamado a todos los habitantes de Colima y Villa de Álvarez para que los apoyen, “porque lo que estamos haciendo es justo, no es por Zacualpan, lo estamos haciendo por beneficio de todos, porque a todos nos llega el agua. Nuestro único objetivo es proteger los terrenos que tenemos y el tesoro de todos los habitantes que es el agua”.

 

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