A Nepomuceno Moreno y Marisela Escobedo los unió la tragedia en todos los sentidos: A él le desaparecieron a su hijo y a ella le mataron a su hija. Cada uno de manera separada inició su lucha que terminó acabando con sus vidas y en el clima de impunidad y de justicia que tiene a México sumido en una crisis de violencia desde el 2006.

El 1 de julio de 2010 Nepomuceno Moreno recibió la noticia de que su hijo había sido levantado en un retén en Sonora, como pudo inició una campaña para buscarlo: pintó cartelones, sacó fotocopias, caminó por las calles, se unió a la marcha de Javier Sicilia, buscó al gobierno municipal, estatal y federal pero nunca fue escuchado.

A pesar del dolor y su edad avanzada, Nepomuceno Moreno Núñez no dejó de buscar a su hijo de 17 años de edad. El hombre, don Nepo como lo llamaban, fue asesinado el 28 de marzo de 2011 a plena luz del día en una céntrica avenida de Hermosillo.

Luchó durante más de un año por encontrar a “su muchacho”, pero en lugar de justicia, encontró las balas que le arrebataron la vida el 28 de noviembre de 2011. 

La familia de Nepomuceno huyó. De acuerdo a fuentes periodísticas no tienen un domicilio estable y están fuera del país, porque tienen miedo de regresar a México, en especial a Sonora, por temor a sufrir una agresión, específicamente, del ex Procurador de Justicia del Estado de Sonora, el priista Abel Murrieta Gutiérrez.

 Jorge Mario, el hijo de Nepomuceno, fue detenido en un retén y “levantado” junto con otros jóvenes que le acompañaban. “Hay personas detenidas. El Gobierno Federal es quien tiene el caso, porque el estatal no hizo nunca nada. Es más, la familia de Nepo tiene miedo del Gobierno de Sonora; piensan que de ahí les puede venir una agresión, del ex Procurador Abel Murrieta, que ahora es Diputado”, dijo Valentina Peralta a Sin embargo en marzo del 2013.

La impunidad

Nepomuceno Moreno narró en un video que circula en la red social YouTube lo que ocurrió aquel primero de julio de 2010. (http://www.youtube.com/watch?v=BRW9QeMzV3M)

En el video, don Nepo cuenta: “Fue entre el área de Obregón y Guaymas. Ahí las autoridades y delincuentes los persiguieron, los balacearon y se salieron de la carretera. Ahí en un Oxxo entró a meterle saldo a su teléfono y fue cuando nos enteramos. Me habló a las siete pasaditas, yo le dije que no se saliera del Oxxo para que no lo fueran a encontrar, pero me dijo ‘ahí vienen por mí’, era demasiado tarde; entraron los policías y delincuentes y con pistola en mano llegaron y lo sacaron”, dijo. 

Luego, señala:  “No hallábamos qué hacer, si correr, pero a dónde íbamos a correr si estábamos en Hermosillo nosotros y pues yo empecé a buscarlo. Toda la familia, le marcábamos al teléfono y le contestaron a mi hija los delincuentes. Y le dijeron ‘aquí los que hacemos las preguntas somos nosotros, somos policías municipales’, después a mí me dijeron que eran policías del Estado. Me dicen que querían 30 mil pesos, ‘somos tres danos 30 mil y te lo regresamos’, yo reuní el dinero”. Pero aunque Nepomuceno estaba dispuesto a pagar la suma, jamás volvió a ver a su hijo, sólo logró escucharlo por última vez: –¿Cómo estás hijo?, ¿cómo te va?, que gusto hablar contigo, aquí la familia estamos muy preocupados por ti–, le dijo. –Estoy bien apá, estoy bien, dile a mi amá que no se mortifique, más al rato allá les caigo en Hermosillo–, contestó el muchacho. 

Fue todo lo que hablaron Nepomuceno y su hijo. Después vino la búsqueda, el clamor de justicia, los oídos sordos de la autoridad, el desprecio gubernamental y luego la muerte. Nepomuceno fue asesinado sin saber el paradero de “su muchacho”.

Pedir justicia le costó la vida:

Marisela Escobedo fue asesinada el 16 de diciembre de 2010 cuando se manifestaba afuera de la sede del gobierno de Chihuahua, en protesta por la liberación del asesino confeso de su hija, Sergio Rafael Barraza.

Los videos  que circularon sobre el asesinato de Marisela generaron una ola de indignación que no causó mayor problema en las sedes del Poder. A cuatro años de su ejecución, el crimen de Marisela Escobedo, y el de su hija Rubí, aún siguen impunes.

El pasado mes de enero el fiscal general del estado de Chihuahua, Jorge González Nicolás, informó que un grupo de agentes ministeriales y policías municipales enfrentan procesos penales por omisiones en el caso de la activista Marisela Escobedo, asesinada hace cuatro años en el Palacio de Gobierno de Chihuahua, cuando colocaba una manta para exigir justicia para su hija asesinada.

El abogado del estado refirió que el caso será reabierto en atención a una recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que refiere que se cometieron una serie de irregularidades en el proceso de investigación del homicidio de la hija de la activista, Rubí Frayre, así como en brindarle protección a la propia Marisela, lo que derivó en su asesinato.

En la recomendación, la CNDH señaló en octubre pasado: “Tercero: Se instruya al fiscal general de Chihuahua, a fin de que se realicen las acciones necesarias para la debida integración y determinación de las carpetas de investigación iniciadas por los delitos de amenazas y homicidio en agravio de V1 (Marisela Escobedo).”

González Nicolás señaló que el pasado viernes se reunió con el ombudsman nacional, Raúl Plascencia, y en el encuentro le informó que funcionarios de la Fiscalía son investigados por Asuntos Internos y podrían ser consignados por las omisiones referidas.

Escobedo fue asesinada el 16 de diciembre de 2010 cuando se manifestaba afuera de la sede del gobierno, en protesta por la liberación del asesino confeso de su hija, Sergio Rafael Barraza.

La mujer tenía dos semanas manifestándose frente al edificio gubernamental. Alrededor de las 20:00 horas un hombre se le acercó y disparó a quemarropa en la cabeza.

En noviembre de 2012, el gobernador César Duarte consideró que los homicidios de Rubí Marisol Frayre y Marisela Escobedo quedaban cerrados con la muerte de Sergio Rafael Barraza, en un enfrentamiento con militares en una comunidad de Zacatecas.

Rubí desapareció en agosto de 2008, cuando tenía 16 años, y fue asesinada por Barraza Bocanegra, quien admitió el crimen; en 2009 fue detenido y exonerado.

 CNDH: Estado ofrecerá disculpas

En la misma recomendación de la CNDH se exhorta al gobierno de Chihuahua a que ofrezca una disculpa a los familiares de Marisela, al respecto el fiscal comentó que la fecha no se había realizado el acto debido a que se desconocía el protocolo correspondiente.

Link en youtube sobre asesinato de Marisela Escobedo: http://www.youtube.com/watch?v=QNvgrEKedsw

 

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