**El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima, Roberto Chapula, pidió al comisionado para la seguridad en Michoacán, Alfredo Castillo; integrar las averiguaciones y proceder contra el 90 por ciento de los policías infiltrados en el narco que señaló el mismo funcionario federal.
Colima, México. Avanzada (30 de abril de 2014).- Luego de que el comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes revelara el fin de
semana pasado que el 90 por ciento de la policía en esa entidad está infiltrada por los “Templarios”, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC), Roberto Chapula de la Mora, exigió que el funcionario federal presente pruebas y actúe al respecto.
Dijo que en el caso de Colima desconoce si haya elementos que tengan nexos con el crimen organizado, a pesar de que en 2011 la entonces procuradora del estado, Yolanda Verduzco Guzmán, reveló que aproximadamente el 20 por ciento, de un total de 460 policías estatales, podría estar involucrado con el hampa.
El ombudsman local adelanta que no puede dar una cifra de cuántos elementos de seguridad estarían involucrados con el crimen organizado porque no tiene pruebas, pero no descarta que algún estado del país se salve de esta situación debido a que el sueldo que perciben los agentes es muy bajo.
EXIGENCIA PÚBLICA
Chapula de la Mora advierte que en el caso de Michoacán, si el comisionado tiene pruebas de que el 90 por ciento está involucrados con los Templarios, debe proceder contra todos y ponerlos ante el ministerio público para que éste ejercite la acción penal ante los juzgados correspondientes para iniciarles proceso y poderles fincar su responsabilidad.
En cuanto a Colima, dice, “si alguno está metido en el narcotráfico y el Ministerio Público tiene los elementos de prueba contra alguno de ellos, que proceda legalmente, de lo contrario sería situación de encubrimiento y motivo de responsabilidad. Yo estoy de acuerdo que el crimen organizado crece al amparo del gobierno e indiferencia de la sociedad. Las policías han perdido la confianza de la sociedad, por eso viene lo de los juicios orales…”
Insiste en no tener elementos de prueba contra nadie, “quienes las tienen son las procuradurías, deben actuar porque si no, es complicidad”, agrega al reconocer que es grave la declaración que hizo Alfredo Castillo y en consecuencia debe de actuar porque: “tiene la facultad de proceder. De hecho es el gobernador, su situación es metaconstitucional, tienen como títere a Fausto Vallejo sobre eso, si bien tuvo la confianza electoral está como títere, como un parásito, es una vergüenza democrática y republicana sobre eso”.
LA CORRUPCIÓN, UNA DEBILIDAD
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos local sostiene que ante la debilidad institucional surgen los comisionados, y si no se actúa “al rato va a estar el problema en todo el país, entonces es grave la declaración y si Castillo tiene elementos que proceda, si no, encubre los hechos”.
“Si tiene los elementos de prueba que proceda. Si él sabe que los policías están metidos en un delito, que inicie las averiguaciones, las integre, demuestre la probable responsabilidad y consigne los asuntos. Yo no descarto que exista, pero no tengo elementos para probarlo. Se pueden decir muchas cosas, la corrupción es una debilidad del género humano, una enfermedad que se combate con trasparencia y acciones legales.
Roberto Chapula de la Mora no descarta que exista el problema en todas las corporaciones policiacas, y esto no va a cambiar hasta el día que les paguen bien a los trabajadores, subraya, “el día que un policía preventivo gane 25 mil pesos mensuales, que un agente del ministerio 50 mil mensuales, el día que un policía de procuración de justicia gane 45 mil pesos se podría combatir eso -que estén involucrados con el crimen-, pero con sueldos de miseria, la necesidad económica… Cómo se exige justicia cuando se comete injusticia contra ellos, primero hay que pagarles bien”, concluye el ombudsman local.
NOTA DE INTERÉS
Revelan: 90% de la Policía en Michoacán está infiltrada por “Templarios”