**El tema sigue siendo un tabú **”Es un proceso que no ha sido aceptado en la totalidad ni por la familia ni por la sociedad”, refiere Alcántar Quintero, directora del Instituto Down de Colima, IAP.

 

Colima, México (mayo de 2014).- A pesar de que existe una carta para que las personas con alguna discapacidad puedan ejercer sus derechos sexuales, ésta no se cumple a cabalidad. Como cualquier individuo, también quienes sufren síndrome de down deberían desarrollar su sexualidad de manera común, tener intimidad y reproducirse, por ejemplo; sin embargo la sociedad y la misma familia suele ser un obstáculo para que esto suceda, refiere Nadia Jeanette Alcántar Quintero, directora del Instituto Down de Colima, IAP.

 

En entrevista con Avanzada, comenta que se ha trabajado mucho con los padres y los alumnos sobre este tema, a estos últimos se les ha dejado muy claro cuáles son los círculos de personas con las que pueden intervenir y cuáles son los límites que ellos pueden permitir para el cuidado de su sexualidad. 

 

Pero hay padres que todavía están muy cerrados en los temas de sexualidad, lamenta, “que no lo hablan abiertamente con sus hijos. Hay adultos que siguen siendo tratados como niños, quiere decir que la sexualidad no se está trabajando, porque no estamos respetando la edad física de estas personas. Hay padres de familia que no mandan a sus hijas a la escuela durante el periodo menstrual porque la mamá aún está en ese proceso de sobreproteger a su hija”.

 

LA IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN

 

Alcántar Quintero expone que se empieza a trabajar con los alumnos, con los niños, se les viene explicando cuáles son los cambios que está sufriendo su cuerpo, los síntomas posibles que puede tener, los estados de ánimo porqué cambian en etapas, la diferencia entre un niño y una niña, “porque luego se da el por qué hace del baño parado y las niñas se tienen que sentar”.

 

Advierte que en ocasiones los padres de familia no reconocen la sexualidad de sus hijos y no se trabaja en ello, “seguimos aún en el estereotipo de la sexualidad como un tema muy escondido, un tabú, pero se debe iniciar a tratarlo por el bien de sus hijos”.

 

En el Instituto Down de Colima suelen tener reuniones bimensuales en donde se toca diferentes temas, “pero cuando viene la palabra sexualidad se pone un poco difícil por los padres, pero se trabaja con psicólogos y médicos para que los orienten sobre estos temas. Pero sí es un tema que les preocupa sobre todo a los padres que tienen hijos entre los 18 y 35 años de edad”, revela.

 

Entra las experiencias que se han tenido es la de una alumna que siendo la hija menor pudo ver el desarrollo de sus hermanas y cuando estuvieron embarazadas, por lo que ella pregunta que cuándo va a tener un bebé, y la madre siempre le responde que es una niña, que cuando crezca, “es la forma de contestarle porque no sabe qué decirle”.

 

“Nuestros chicos adultos se la creen porque les tocó la época de conocer, pero las generaciones que vienen, que sin querer ver en las novelas un lenguaje sexual explícito, empiezan a descubrir, a decir que de grandes se van a casar. Entonces les guste o no a los padres de familia tienen que abordar el tema de la sexualidad con sus hijos, porque la sexualidad la tenemos presente desde el momento en que nacemos”, añade la directora. 

 

PROCESO ‘INACEPTADO’ 

 

Sí hay educación sexual pero no es tan amplia como nos gustaría, agrega al mencionar que aún las personas con síndrome de down no pueden llevar su sexualidad de manera normal y cumplir con la carta de derechos sexuales a favor de las personas con discapacidad por la preocuPación de los padres de familia y la misma sociedad.

 

Incluso el tema de la masturbación en los hombres es un tema complicado para las mamás, pondera, “porque lo ven y no quieren que lo haga, pero hay que explicarles que hay momentos y lugares donde lo pueden hacer. Si están en la escuela debe de saber que no es posible, pero tiene que saber que hay un espacio dentro de su casa donde puede masturbarse, porque es parte también del descubrimiento y de sus derechos”.

 

La masturbación es muy común entre los hombres, lo mismo que el que los padres lleven a sus hijos varones a lugares donde ven a mujeres bailando, pero es importante explicarle primero de qué se trata el ambiente para saber si está en la edad de poder comprender qué es lo que pasa, sostiene Nadia Jeanette Alcántar Quintero.

 

Finalmente la sexualidad en personas con síndrome de down “es un proceso que no ha sido aceptado en la totalidad ni por la familia ni por la sociedad”, anota la entrevistada al recordar que causó impacto una fotografía de una pareja de personas con síndrome que se casaron, “si eso pasa con una imagen que ni siquiera es de nuestro estado, qué no pasaría si se diera in caso aquí”.

 

 

 

 

 

 

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