Hace unos días pasó en nuestro país algo que yo llegué a pensar que no sucedería ya de forma tan descarada. Me da la impresión que iba en el paquete de apoyo al señor que compró la presidencia de la república pagando casi cada uno de los votos, en efectivo y o en especie.
Para nadie es un secreto la forma descarada con la que se actuó hace un poco más de un año dentro del proceso electoral federal con el exceso de recursos que se despilfarró en campaña para proyectar imagen y comprar conciencias, aunque las autoridades electorales salieron con que el único que rebasó topes de campaña fue Andrés Manuel López Obrador, otra de las acciones que hacen que se pierda la confianza y credibilidad en esos órganos, la gente tiene altas y bajas en la percepción de confianza hacia ellos.
Pero el punto con el que iniciamos tiene que ver más bien con acciones ya de gobierno, si bien es cierto que deberíamos estar en una auténtica división de poderes, lo cierto es que tengo mis dudas si así es. Me queda claro de la sumisión que siempre ha existido de una gran parte del Legislativo hacia el Ejecutivo, pero me cuesta trabajo pensar que sucede lo mismo con el Judicial. Me refiero a la exoneración que le hacen al hermano del innombrable número uno.
Hace unos días se dio a conocer, que no es el autor intelectual del asesinato de su cuñado, que no hay en su haber enriquecimiento ilícito y que por lo tanto se le regresan sus cuentas de Suiza y todas sus propiedades. Como dijo mi vecina cuando compré un auto ¿De dónde?
    Imagine usted que los grandes de este país se reúnen y platican sobre quién debe ser el candidato para la presidencia, que les garantice el triunfo y que no sea muy pensante para que no se les vaya a salir del “huacal”. Determinan quien y le hablan y se lo proponen, acuerdan la estrategia y la cantidad de millones de pesos que aportará cada quien y empiezan a armar paquetes para cada uno: asignación de obras públicas, inversiones en paraestatales (PEMEX, CFE, etc.) privilegios y muchas cosas más, tantas que ni se nos alcanzan a ocurrir entre los que somos Juan Pueblo. En ese grupo seguro estarán: banqueros, empresarios de la construcción, mineros, dueños de los grandes medios de comunicación, ex funcionarios beneficiados del sistema, exportadores de diversos productos, etc. Es casi seguro que a todo le ponen fechas o periodos, incluyendo las reformas estructurales que a sus intereses convengan. Por ello soy un convencido, que en el “Paquete Salinas” está el caso de Raúl Salinas De Gortari.
    Uno de los intelectuales que dan su opinión al término del noticiero de Televisa, a eso de las 11 de la noche, se refirió a este caso y lo hizo de forma dura, llamando podrido al sistema de justicia de nuestro país, contrario a la línea de esta televisora que ha sido beneficiada por este periodo presidencial así como de muchos otros, sin embargo se atrevió a decirlo. Se siente la impotencia y da coraje, al no poder hacer nada para que cosas de nuestro sistema como esas sigan igual, no cambian.
    Hablando de reformas, caso concreto de la energética, Andrés Manuel López Obrador, ha convocado para que en un acto público, el día 8 de septiembre, en el Zócalo capitalino, la gente decida el camino a seguir para evitar la privatización de PEMEX. En respuesta, el dirigente del PRI dijo que saldrán a las calles si era necesario para defender su propuesta de reforma. De manera irónica AMLO les respondió y en pocas palabras les dijo que no sirven para eso y yo comparto su opinión, desde que recuerdo nunca he visto a los priistas en un evento de resistencia o un plantón prolongado, al tiempo.
    Hasta la próxima en más cosas de nuestro sistema.
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