olima, México. Avanzada Después de once años, María Isabel Arellano Rodríguez aun no supera lo vivido el 21 de enero de 2003, cuando se registró el sismo que destruyó gran parte de la ciudad de Colima y que en lo personal, a ella le dejó además de cuantiosas pérdidas materiales, la imposibilidad de soportar físicamente cualquier movimiento telúrico.
Arellano Rodríguez nació en Villa de Álvarez, Colima, en diciembre de 1981, lugar donde vivió con su familia hasta que el terremoto del 2003 le cambiara la vida, al quedarse con la vivienda dañada y serias secuelas emocionales.
Entrevistada, luego de participar en uno de los mega simulacros de evacuación realizados por el Sistema Estatal de Protección Civil, María Isabel recuerda que ese día llegó a su casa después del trabajo y la encontró vacía, ya que sus papás estaban en sus respectivos trabajos, por lo que detalló que decidió cenar en su recámara, ubicada en el segundo piso de su casa.
Una vez en su habitación, percibió los primeros movimientos telúricos y afirmó que su primera reacción fue la de salir corriendo. Sin embargo, eso no sería posible, debido a que la puerta de su cuarto, no se abrió.
“No sé si fue mi desesperación o el mismo movimiento de la tierra, pero jamás pude abrir la puerta y resistí todo el temblor encerrada en el segundo piso de mi casa, la que afortunadamente solo se cuarteó”.
Para cuando terminó el movimiento telúrico, María Isabel se encontraba en tal estado de shock que no reaccionó sino hasta que sus papás arribaron a la vivienda y la encontraron en el lugar, bajo una crisis nerviosa.
Después de haber sobrevivido al suceso, y sin poder dormir nuevamente en su casa por los daños que registró, María Isabel y su familia vivieron una temporada en Guadalajara, Jalisco, para después, cuando sus papás regresaron, solo ella se quedó a residir en aquel lugar.
En todo este tiempo, afirmó, ya ha podido superar el miedo que le provocó la experiencia y señaló que poco a poco pudo regresar a su lugar de nacimiento aceptando el hecho de vivir en lugar propenso a los sismos.
“Pero ahora ya estoy preparada, tengo una casa de un solo piso y tengo un plan de acción en caso de un sismo, poco a poco he podido retomar mi vida”.
Este día, según registros del Sistema Estatal de Protección Civil, más de 300 mil personas participaron del mega simulacro de evacuación realizado en el marco del Décimo Primer Aniversario del Terremoto del año 2003 que destruyó una amplia zona de la zona centro de la ciudad de Colima y dejó 23 víctimas mortales.
En ese sentido, el director operativo del Sistema Estatal de Protección Civil de Colima, Melchor Ursúa Quiroz, se dijo satisfecho de la respuesta ciudadana en este simulacro de evacuación por sismo, que muestra, dijo, “el grado de cultura de la protección civil que han alcanzado los colimenses”.
En punto de las 10 de la mañana de este día, con repique de campanas de diversas iglesias, con el sonar de sirenas de ambulancias y unidades de seguridad pública, los colimenses en forma ordenada abandonaron edificios públicos de los tres niveles de gobierno, escuelas, hospitales y clínicas, e incluso algunos comercios de la zona centro de la ciudad de Colima.
El titular de protección civil de Colima mencionó que en este simulacro participaron activamente la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina y todas las corporaciones de seguridad pública del Estado.