**A pesar de que en la zona de tolerancia los trabajadores cuentan con buena salud tras periódicas revisiones médicas, el lugar ya no es tan rentable, incluso falta mayor atención por parte de las autoridades, apunta Miguel Lombera, presidente del Colectivo de Zonas de Tolerancia A.C., quien advierte que la prostitución en las calles está descontrolada.
Colima, México (19 de febrero de 2014).- Tener sexo con un hombre o mujer en la zona de tolerancia puede costar sólo 150 pesos (50 por el cuarto más 100 pesos del servicio), lo cual resulta muy barato y poco redituable para los trabajadores y empresarios del lugar. A pesar de ello, muchas veces, sin tomar en cuenta que en la zona los sexoservidores están sanos porque tienen revisiones periódicas médicas -reguladas por la Secretaría de Salud-, la gente prefiere conseguir el servicio en las calles.
En entrevista con Avanzada, Miguel Ángel Lombera Barragán, presidente del Colectivo Zonas de Tolerancia A.C. (que abarca las cuatro zonas del estado: Armería, Colima, Manzanillo y Tecomán); asegura que quienes trabajan en estos lugares son personas sin problemas de salud, a fuera ha proliferado la cantidad de personas que se prostituyen bajo el riesgo de contagiar a sus clientes.
Además advierte que a pesar de que no está permitido, también se practica la prostitución en otros negocios como table dances, botaneros o cantinas, en donde a demás de caros, mantienen un peligro latente de enfermedades venéreas, esto sucede “porque todo lo puede el dinero, y es mucha la tentación”.
‘LA GENTE SIGUE VINIENDO’
En las cuatro zonas de tolerancia del estado hay alrededor de 25 negocios que brindan servicio sexual seguro, la de Colima cuenta con el mayor número, registrando 16 establecimientos en donde trabajan alrededor de 140 personas (4 en algunos y más de 10 en otros). En el lugar también hay habitaciones, diez en algunas instalaciones, en otras hasta 20. La zona de tolerancia abre todos los días.
Miguel Lombera recuerda que anteriormente había un padrón de 180 personas, el cual bajó hasta 70 debido a que no podían pagar los exámenes de salud que se tienen que hacer, por lo que los hombres y mujeres preferían salir a las calles a prostituirse; sin embargo la Secretaría de Salud los apoyó costeando los análisis y eso aumentó nuevamente el padrón, ahora son aproximadamente 140.
–¿Cuánto gana una persona al día por brindar sexo? -Se le cuestionó.
–En las zonas de tolerancia es al azar. Hay noches que no sacan ni para regresarse en un taxi, tienen que esperar a que amanezca para que pase el camión.
–¿Ha disminuido el número de visitantes?
–Es la situación, la gente sigue viniendo, saben que aquí todas las personas que laboramos estamos dentro del esquema que marca la secretaría de salud, van a encontrar gente saludable. No es lo mismo que si contactan a alguien por la calle o en un jardín, no tiene la misma garantía que ofrece la zona de tolerancia.
EL SEXO ES SEXO
La prostitución es algo que no parará, sostiene el presidente del Colectivo Zonas de Tolerancia A.C., aunque en la zona de tolerancia ha mejorado, asegura, “porque nadie va a la fiesta sin gorrito. Todas las personas que laboran aquí tienen el conocimiento de que deben de usar el condón”.
–¿Debe de regularizarse la prostitución?
–Yo creo que sí, ha sido uno de nuestros objetivos. Porque siempre ha habido y va a haber, lo quieran o no. En ese sentido se ha avanzado y estamos en el camino. Obviamente la sociedad se espanta, ¿pero de qué? el sexo es sexo y siempre va a serlo, y qué mejor que hacerlo en un lugar lugar adecuado y en las condiciones idóneas.
–¿Es rentable la prostitución?
–Eso va a existir y siempre va a ser, yo lo veo como un tema de salud, de cuidarse, porque siempre va a haber personas que necesitan el sexoservicio.
–¿Siguen afectando las personas que se prostituyen en la calle?
–Sí, pero hay unos que de plano solo se dedican a atracar a la gente, están en el callejón, la autoridad no los mueve, y pues ahí hacen su agosto. Ya cuando la gente llega acá llega sin dinero, sin cartera. En la vía pública el que tiene la autoridad es la policía estatal y mientras en la zona de tolerancia hay un control, afuera, hay que ser realistas, está descontrolada.
EL DINERO, LA TENTANCIÓN
Miguel Lombera Barragán refiere que si en la zona de tolerancia hay cerca de 140 personas, en las calles y negocios disfrazados del estado debe de haber por lo menos 20 establecimientos y más del triple de personas que a través de internet, directamente en la calles, o bajo el cobijo de alguna autoridad o empresario realizan la prostitución.
Sin embargo reconoce que es difícil conocer una cifra porque hay sexoservidores y sexoservidoras que sólo están de paso porque son migrantes, “se van de un lado para otro, tanto pueden estar ahorita aquí, a veces se van a Jalisco, a Michoacán”.
–¿Y los precios?
–Lo que pasa es que los que hacen trabajo sexual de calle hay algunas que sólo se visten de damas para atracar a las personas.
El entrevistado tampoco descarta que afuera de la zona de tolerancia haya trata de personas, quizá en negocios como table dance, pero “no sé cómo le hacen que no les llega el brazo de la ley, no sé a qué ley se amparan, no sé cómo le hagan ni tampoco me compete. De allá otros serán sus defensores.
Pero definitivamente afuera el comportamiento debe de ser mayor, agrega, “allá atienden a más de un cliente por noche porque están en la clandestinidad. Sí hay clientes que prefieren pagar más pero que no sea público, que tengan que ir a motel o pidan el servicio por ley. Pero la autoridad al parecer no los ve.
–¿Por qué?
–El dinero, es mucha la tentación.
FALTA QUE EL GOBIERNO VOLTEE
Con más de 30 años trabajando en la zona de tolerancia, Lombera Barragán indica que actualmente se ha vuelto muy difícil mantener un establecimiento de esta naturaleza, “hace falta que el gobierno voltee a vernos, que sepa que aquí estamos y que tenemos una función muy específica ante la sociedad y la estamos haciendo de la mejor manera. Pero en ocasiones hay mucho disimulo de parte de las autoridades”.
–¿Disimulo para qué?
–Pues ya va a ser un año que le pedimos al presidente municipal -Federico Rangel- que nos apoyara para mejorar el lugar y no hemos visto claro. Las condiciones de la infraestructura de la caseta, del consultorio y de los negocios, en general tuvimos una situación crítica el trienio pasado porque no les gustó una declaración que dimos y se nos vinieron con todo.
“Les estábamos solicitando que regularizaran a las personas que hacen trabajo sexual en la calle y eso les dolió mucho. Y el alcalde -Ignacio Peralta- y un funcionario, Antonio Alfaro de Anda, nos hostigó todo su trienio, vamos empezando de cero pero no perdemos la esperanza de que esto sea mejor.
El representante de las zonas de tolerancia en Colima comenta que a pesar de ello es importante que las autoridades regulen la prostitución que hay en la calle, porque en ocasiones se han encontrado con “sorpresas” cuando hacen operativos, en donde han identificado a personas con enfermedades e incluso con VIH.
A pesar de todo, concluye que la prostitución va a continuar, pero la sociedad debe de ser más consciente y cuidarse cuando requieran de algún servicio sexual, además de no espantarse, “¿Por qué se espanta la sociedad del aumento del VIH si como sociedad lo permitimos? Los mismos legisladores, ¿por qué?, porque hacen ojos ciegos”.
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