**El Centro Estatal de Cancerología no cuenta con un área especial para menores, por lo que la Secretaría de Salud los atiende en Pediatría del Hospital Regional Universitario, en donde no se cuenta con oncólogo **La madre de un niño de cuatro años denuncia falta de medicamentos paliativos del dolor y vómito como consecuencia de la quimioterapia, por lo que el sufrimiento de los menores se incrementa, además de que hay tardanza en la realización de estudios; advierte que familias de bajos recursos no pueden pagar los servicios y sus hijos podrían estar muriendo más rápidamente.
Colima, México (06 de agosto de 2013).- El número de muertes de niños con cáncer en el estado aumentó en las últimas semanas. En menos de quince días han perdido la vida al menos dos menores en el Hospital Regional Universitario (HRU) debido al contagio producto de la falta de un espacio adecuado, carencia de medicamentos y porque al parecer, “el secretario de Salud (Agustín Lara Esqueda) no quiere gastar más”.
Así lo denuncia Alondra María Cortés Mares, madre de un menor de cuatro años con un tumor cerebral en el temporal izquierdo internado en el Hospital Regional Universitario. Explica que durante la hospitalización de su hijo se percató de irregularidades que ocurren, entre ellas, que cada vez existen peores condiciones para la atención de los pacientes y podrían estar muriendo por desinterés de las autoridades.
Hace dos semanas falleció ‘Fernanda’, una niña con cáncer que se infectó dentro del HRU ante la falta de cuidados y de un espacio especial donde los menores sean atendidos, “como antes”. A la siguiente semana otra menor de quien se desconoce su identidad también murió de un infarto a consecuencia de la quimioterapia, explicó la señora Alondra.
Expone que las enfermeras comentan que a veces los niños no se mueren tanto por la enfermedad, sino por lo fuerte que son las quimioterapias y la falta de infraestructura adecuada. Refiere que cuando se creó el Centro Estatal de Cancerología el secretario Agustín Lara se opuso a que los niños con esta enfermedad también fueran trasladados debido a que tenía que gastar más en la contratación de personal e instrumentos.
El lugar no es adecuado, dice, “ahí donde dan la quimioterapia porque no es una zona de oncología. La quitó el secretario de Salud. Haz de cuenta que están en Pediatría, con más niños, y se les bajan las defensas con las ‘quimio’, por lo que pueden contraer una infección más fácilmente, ese es nuestro temor de seguir con el tratamiento”.
“El doctor nos ha dicho: ‘Señora, nosotros ya nos quejamos, lo hablamos, pero no podemos hacer nada; pero ustedes síganse quejando porque el Hospital de Cancerología está ahí, lo que no hay son médicos y no hay enfermeros, y el secretario no los quiere mandar para no gastar”.
En el Hospital Regional Universitario los niños que padecen cáncer no son tratados por un médico oncólogo, sólo por pediatras, “así lo indicó el secretario de Salud”, continúa la madre afectada, “pero sabemos que debe ser un oncólogo el que los atienda y no precisamente los pediatras”.
MÁS POBREZA, MÁS MUERTES
Además de las muertes de menores ocurridas en el HRU, Cortés Mares revela que conoce el caso de una menor de 2 años en Tecomán (desde donde viajan para que su hijo reciba atención), que también tiene cáncer pero el doctor ya la desahució y la mamá de 17 años no puede seguir con los gastos.
La niña tenía una posibilidad de irse a México a ser tratada, platica, “pero creo que no están pagando los convenios, dejaron de pagar las cuotas, y ante eso la niña ni fue aceptada y está a punto de morirse. Al parecer el secretario ya también canceló eso”.
Expone que hay mucha gente humilde, trabajadora, que no puede con los gastos, por lo que sus familiares pudieran estar muriendo más fácilmente ante la falta de material y medicamentos. Comenta que en muchos casos los familiares de los menores no tienen recursos para comprar los medicamentos para contrarrestar los efectos colaterales de la quimioterapia, como lo son medicamentos paliativos del dolor y otros para evitar los vómitos, y es que el sector salud no los está dando, detalla.
El doctor pide los exámenes urgentes y los dan para un mes, denuncia al advertir que las familias de los niños que no tienen para pagar podrían estar muriendo antes de tiempo. Un medicamento al mes puede valer más de mil pesos, mientras que un estudio hasta más de 6 mil pesos, “y no los da el hospital, cada quién las consigue por su lado”.
Pero además de eso subraya la urgencia de acondicionar un espacio para los niños con cáncer o trasladarlos al centro estatal, aunque ello tenga un costo para el gobierno estatal, debido a que así las autoridades evitarían más muertes. “Las instalaciones no son las adecuadas, queríamos que todo se cambiara al Centro Estatal de Cancerología, pero lo que nos dicen es que el secretario no quiere gastar”, insiste la madre afectada.
Sólo en la última semana la familia de Alondra gastó 8 mil pesos de dos estudios que le realizaron a su hijo debido a que el Hospital no había, “no es cierto que el Seguro Popular te cubre mucho, porque estamos pagando casi todo (…) Han estado cobrando algunos servicios y medicamentos. Te traen ‘vuelta y vuelta’, que no hay medicamentos, que no hay para los estudios, vente para acá, para allá; y ya me dijeron que los estudios los van a quitar del cuadro médico. Hemos tenido que pagar estudios particulares porque aquí son muy lentos”.
Refiere que los mismos médicos y personal del HRU tienen miedo a hablar sobre el tema, porque existe el antecedente de que un doctor habló, “se puso al ‘tú por tú’ con el secretario y lo corrieron, luego les redujeron el sueldo”.
Al hijo de esta mujer le detectaron el ganglioglioma en octubre del año pasado, le realizaron una operación en noviembre pero no fue posible extirparle todo el tumor, por lo que le realizan quimioterapias para evitar que se desarrolle. Sin embargo, luego de varias ‘quimios’ que han mermado la salud del menor, y ante las condiciones adversas que denuncian, la familia ha optado por que en breve suspenderán el tratamiento a su hijo.
“Sinceramente no sé qué es lo que está pasando, pero todo va decayendo más. No sólo en estos casos, sino en más personas que tienen otras enfermedades. Ahorita tenemos que pagar más y hay gente que no lo puede pagar, y a lo mejor hay gente que está muriendo. El secretario debería aportar más al hospital y así habría más beneficios porque las cosas cada vez están peor”, concluye Alondra María Cortés Mares.