Colima, México (28 de enero de 2013).- Luego de que a mediados de este mes la familia de los Amezcua, conocidos como los “Reyes de las metanfetaminas”, iniciaran una ofensiva legal para recuperar los bienes que les aseguró la PGR desde hace más de una década, el “Gobierno Inteligente” de Mario Anguiano Moreno está a prueba para ver qué otros terrenos tienen los narcotraficantes y sociedad en general, así cómo quiénes son los que se han enriquecido súbita y sospechosamente.
Apenas el 15 de enero pasado el mandatario colimense recibía en Washington, Estados Unidos, el Premio Gobernarte en la categoría ‘Gobierno Inteligente’, por el “Modelo Colima: Innovación integral de servicios en beneficio de ciudadanos y empresas”; otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Paralelamente, ese día se daba a conocer que Adán Amezcua Conteras, así como una de sus hermanas, cuñados y sobrinos pidieron a la Seido la devolución de dos terrenos, dos fincas y nueve cuentas bancarias, las cuales fueron aseguradas desde hace 15 años en Colima y nunca fueron puestas a disposición de un juez federal.
EL RETO
En los últimos meses, el Gobierno de Colima ha estado resaltando los logros en servicios digitales, de entre los que destaca la agilización de los trámites territoriales y catastrales. El director de Registro Público de la Propiedad y Comercio, José Peregrina García, dio a conocer el año pasado que la totalidad de los notarios en la entidad utilizan ya la firma electrónica, lo que permite que se entreguen de manera inmediata los certificados de libertad de gravamen, compra – venta de bienes inmuebles, créditos y cancelaciones de los mismos.
Abundó que también son más rápidos los trámites de la compra – venta de un inmueble, ya que es en máximo tres días cuando el comprador pueda recibir sus escrituras. Ante ello, dijo, el Registro Público de la Propiedad y Comercio del Estado de Colima es el más eficiente de todo el país.
¿Pero hasta dónde llega la eficacia? Es ahí donde el software del gobierno local tendrá que demostrarlo. Peregrina García resaltó que además la institución se ha transformado dando paso a la creación del Instituto para el Registro del Territorio que concentra la información del Registro Público de la Propiedad, Catastro y la Dirección de Geodesia o de Registro Territorial.
“Este instituto, al tener esta gama de información territorial se las facilita a los notarios o a los particulares, para que cada trámite en lugar de llevarlo a una ventanilla donde tiene que esperar hasta 30 días para pasar a otra y a otra con la respectiva espera, por lo que en máximo en tres días se entregan las escrituras registradas o se le informa porque no procede”, aseveró.
Los Amezcua ponen a prueba al e-gobierno de Colima porque si es una administración tan avanzada en este servicio deberían tener una comunicación interinstitucional que permitiera detectar quienes se enriquecen súbitamente sin una solvencia económica comprobable y legal.
LOS BIENES
Todos los bienes que reclama la familia de los Amezcua fueron inmovilizados en las averiguaciones previas 289/MPFEADS/2001 y 856/MPFEADS/98 y son parte de una lista de 126 inmuebles y cuentas bancarias aseguradas a Luis Ignacio, José de Jesús y Adán Amezcua Contreras.
Debido a que los inmuebles nunca fueron puestos a disposición de un juez federal, Patricia Amezcua Contreras reclamó el dinero en cuatro cuentas bancarias —tres en BBVA Bancomer y una en Banorte— abiertas en sucursales de Colima. Jaime Arturo, Walter Ignacio y Patricia Jerlyne Ladino Amezcua, también reclamaron cada uno de ellos una cuenta distinta en BBVA Bancomer, todas ellas dadas de alta en la sucursal 1257 de la ciudad de Colima.
María Teresa Magaña Amezcua, representante legal de Grupo 65 S.A. de C.V. solicitó que le desaseguraran un terreno en la calle Carmen Serdán y la avenida Enrique Corona Morfín de la ciudad de Villa de Álvarez donde se encuentra una gasolinera en operación.
Silvia Lepe González, Silvia Alexa Casillas Lepe y Edson Ali Casillas Lepe reclamaron dos fincas, una en Carlos Chávez 28, Fraccionamiento Jardines de Vista Hermosa, y otra en Juan Silva Palacios 60, Fracción Oriente del Lote 57 de Comala y el lote 17, manzana 7, zona 6, de la calle Chihuahua, La Estancia III de una extensión de 120 metros cuadrados en la capital colimense.